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Mano a mano con el Cr. Nicolás Juan

“Mano a mano con” es un espacio de entrevistas a referentes y expresidentes del IUET, orientado a compartir experiencias, aprendizajes y reflexiones construidas a lo largo de sus trayectorias profesionales y académicas. 

En esta oportunidad, entrevistamos al Cr. Nicolás Juan, Socio Director en Guyer y Regules y Socio Principal en Grant Thornton Uruguay. Se especializa en el asesoramiento tributario a clientes nacionales y multinacionales con negocios en Uruguay y en el exterior . Es Profesor titular de la Universidad ORT Uruguay, Ex Catedrático del área de impuestos de la carrera Contador Publico . Es miembro del Colegio de Contadores, Economistas y Administradores del Uruguay, de International Fiscal Association (IFA), y ex Presidente y actual miembro del Comité Científico del Instituto Uruguayo de Estudios Tributarios. Ha efectuado varias publicaciones y expuesto en foros, congresos y seminarios en temas de su especialidad – IFA – ILADT – IUET.

A continuación, la entrevista:

1. Considerando su experiencia en la organización del Congreso Regional de IFA 2012 y su rol como futuro Presidente del Congreso IFA Punta del Este 2027, ¿cómo visualiza este nuevo desafío y cuáles entiende que serán los principales objetivos y oportunidades que marcarán esta próxima edición?

Haber sido designado presidente del Congreso IFA Punta del Este 2027 representa, en primer lugar, un honor personal y profesional muy significativo para mí y, al mismo tiempo, una obligación de estar a la altura de lo que mi mentor en el Instituto Uruguayo de Estudios Tributarios, José Luis Shaw, supo cumplir para el Instituto cuando fue presidente del Congreso en el año 2012. Agradezco especialmente al Instituto Uruguayo de Estudios Tributarios y a su Comisión Directiva por la confianza depositada. Esta designación implica una gran responsabilidad, ya que se trata de un evento de enorme relevancia para la comunidad tributaria, tanto a nivel nacional como internacional.

Visualizo este nuevo desafío como una oportunidad única para consolidar el posicionamiento de Uruguay como un referente en materia fiscal y para fortalecer los lazos entre profesionales de toda la región y el mundo. Entre los principales objetivos que me propongo están asegurar la excelencia académica del Congreso, fomentar la participación de nuevas generaciones de tributaristas y promover el intercambio de ideas sobre los desafíos actuales y futuros de la fiscalidad internacional.

El rol de presidente del Congreso me implica, durante todo este año previo, transmitir y volcar toda la experiencia acumulada en la organización del Congreso Regional de IFA 2012, aprender de los errores que tuvimos en aquella oportunidad y trabajar para que este Congreso sea lo más exitoso posible. Mi objetivo es que el evento destaque tanto desde el punto de vista académico como en lo que refiere al networking y al relacionamiento entre todos los que participen. Estoy convencido de que, con dedicación y trabajo en equipo, lograremos que el Congreso sea una experiencia enriquecedora para todos.

2. ¿Hubo algún momento bisagra en su trayectoria que redefiniera su recorrido profesional?

Si tengo que pensar en un momento bisagra en mi trayectoria profesional, sin duda me remonto a mis comienzos. Yo era estudiante de Ciencias Económicas en la universidad pública, con un currículum muy bueno, lo que me daba la confianza de que, al salir al mercado laboral, iba a encontrar el mejor trabajo posible. Sin embargo, la realidad fue distinta: en los años 1984 y 1985 me presenté a dos procesos de selección, uno en una empresa multinacional —donde se presentaron unos 400 estudiantes y quedó seleccionado solo uno— y otro en una de las consultoras internacionales que formaban parte de las Big Five en ese momento, donde eligieron a tres personas, y tampoco quedé seleccionado.

Ese fue realmente un momento clave, porque me hizo darme cuenta de que la vida del estudiante no es lo mismo que la vida profesional. En el mundo laboral se valoran habilidades mucho más blandas, que no se reflejan simplemente en las notas o en el currículum. A partir de ahí, empecé a trabajar fuertemente en capacitarme y en desarrollar esas habilidades blandas que en ese momento no tenía tan desarrolladas.

Comencé mi carrera, a diferencia de lo que había previsto, en un estudio muy chico, pero rodeado de excelentes personas y contadores que me enseñaron muchísimo y me guiaron en el camino profesional. Después de un año y medio o dos años en esa experiencia, tuve la oportunidad de ingresar al estudio Guyer & Regules, que fue para mí una oportunidad única. En ese momento, el área contable era muy pequeña y estaba todo por hacerse, lo que me permitió desarrollarla prácticamente desde cero, siempre con el respaldo y los valores del estudio. Mirando hacia atrás, haber recibido dos “no” en esos primeros trabajos, haber empezado en un estudio chico que me formó y luego poder crecer en un estudio grande, fue sin duda el verdadero momento bisagra de mi vida profesional.

3. ¿Qué desafíos encontró al asumir roles de referencia y liderazgo?

Asumir roles de referencia y liderazgo siempre implica desafíos importantes, tanto a nivel profesional como personal. Uno de los principales desafíos fue entender que liderar no es solo tomar decisiones, sino también saber escuchar, motivar y acompañar a los equipos en los distintos procesos. Aprendí que es fundamental generar confianza, delegar y dar espacio para que cada persona aporte su mirada y su experiencia.

Justamente, considero que una de mis principales fortalezas ha sido la delegación y el seguimiento. Siempre procuré delegar responsabilidades y proyectos, haciendo un seguimiento cercano pero no invasivo, permitiendo que la persona que lidera cada iniciativa tenga autonomía para desarrollarla y estando disponible para ayudar en lo que pueda aportar valor.

Cuando uno comienza en un estudio y tiene la oportunidad de generar nuevos departamentos o áreas, como me tocó en el área contable, es fundamental confiar en las personas que te acompañan y que van creciendo junto a uno. Ese crecimiento personal y profesional de cada integrante del equipo fue, sin duda, lo que permitió que el crecimiento del estudio fuera exponencial.

Por último, el liderazgo también me exigió aprender a gestionar la presión y la responsabilidad, sobre todo en momentos clave o de toma de decisiones difíciles. En esos momentos, el apoyo de los colegas y el aprendizaje constante fueron fundamentales para poder crecer y consolidarme en esos roles.

4. ¿Qué errores o dificultades considera que le dejaron los mayores aprendizajes?

A lo largo de mi carrera, los errores y las dificultades han sido, sin duda, grandes maestros. Uno de los aprendizajes más importantes fue entender que no todo se puede controlar y que, muchas veces, los resultados no dependen únicamente del esfuerzo o la planificación. Recuerdo situaciones en las que, por querer abarcar demasiado o por no delegar lo suficiente en los primeros años, terminé sobrecargado y eso afectó tanto mi rendimiento como el del equipo. Aprendí que confiar en los demás, delegar y dar espacio para que otros crezcan es fundamental para el desarrollo profesional y personal.

Además, considero que cada error o problema que uno enfrenta, especialmente en estudios grandes donde estas situaciones ocurren, son en realidad grandes oportunidades para el futuro. En mi experiencia, las grandes crisis que ha afrontado Uruguay y los problemas que ha enfrentado el estudio, siempre se transformaron en oportunidades de solución y crecimiento. Eso lo considero un activo muy importante tanto del estudio como de mi persona en el liderazgo. No veo los problemas como obstáculos insuperables; los problemas están para resolverse y deben afrontarse. No se pueden obviar, esconder debajo de la alfombra, hay que afrontarlos, buscar una solución y aprender de ese proceso.

También aprendí mucho de los errores de comunicación, tanto interna como externa. A veces, por dar por sentado que todos entendían los objetivos o las prioridades, se generaban confusiones o malentendidos. Eso me enseñó la importancia de la claridad, la transparencia y el feedback constante.

En definitiva, cada dificultad y cada error me ayudaron a crecer, a ser más humilde y a valorar el aprendizaje continuo como parte esencial de la vida profesional.

5. ¿Cómo ha cambiado su manera de mirar la profesión con el paso del tiempo?

Sin duda, mi manera de mirar la profesión ha cambiado mucho con el paso del tiempo. Al principio, como suele suceder, uno tiende a enfocarse en el conocimiento técnico, en el perfeccionamiento académico y en los logros individuales. Con los años, la experiencia me enseñó que la profesión va mucho más allá de eso.

Hoy valoro especialmente el trabajo en equipo, la construcción de relaciones de confianza y el aporte a la comunidad profesional. Aprendí que el verdadero crecimiento no es solo personal, sino colectivo, y que el éxito de un estudio o de un proyecto depende en gran medida de la capacidad de formar y acompañar a las nuevas generaciones.

También he aprendido a darle cada vez más importancia a la ética profesional, a la responsabilidad social y al compromiso con el entorno. La profesión nos da la oportunidad de influir positivamente en la vida de las personas y en el desarrollo del país, y eso implica un deber de actuar con integridad y vocación de servicio.

En este sentido, creo que hoy enfrentamos un desafío enorme con la irrupción de las nuevas tecnologías, y especialmente con la inteligencia artificial. Estamos ante una verdadera revolución profesional, que nos obliga a replantearnos la forma en que veníamos desarrollando nuestra labor. Vamos a tener que aprender a caminar junto con la inteligencia artificial, a utilizarla de manera correcta y sobre todo de forma ética. El desafío será integrar estas herramientas para potenciar nuestro trabajo, sin perder de vista los valores y principios que siempre han guiado a la profesión.

Finalmente, con el tiempo he aprendido a adaptarme a los cambios, a ser flexible y a mantener siempre una actitud de aprendizaje. El mundo profesional es cada vez más dinámico y desafiante, y creo que la clave está en estar abiertos a nuevas ideas, tecnologías y formas de trabajo, sin perder nunca los valores que nos trajeron hasta aquí.